noticia chateada May 25, 2006

Mucha gente no “cayó” con lo de la página web del “nuevo producto“. Una de ellas fué mi querida amiga Yuma, que desde España se conectó un par de días después y tuvimos este intercambio en el chat:

Mucha gente no “cayó” con lo de la página web del “nuevo producto“. Una de ellas fué mi querida amiga Yuma, que desde España se conectó un par de días después y tuvimos este intercambio en el chat:
Nos hemos dado cuenta que al haber mantenido secreta la barriga por tanto tiempo, no la hemos “documentado” como es debido… Creo que también por el hecho que al principio no se notaba nada, no le hicimos el seguimiento adecuado, pero ahora que ya Y. está en el segundo trimestre, hemos comenzado nuestro reportaje gráfico, así que aquí les dejo Y. en su semana 14!

Hermes y Diana han sido muy especiales con nosotros.
Hermes fué uno de mis padrinos de la boda, y Diana es una amiga muy especial, quien conozco desde la infancia. Es más, su papá y mi mamá se conocen desde la infancia! Desde que llegué a Los Angeles, la famila Garban han sido como mi familia lejos de casa. Yvonne y yo hemos visto crecer a Natalia desde que era una bebé pues nació al año de yo estar aquí en Los Angeles y ahora, después de varios años, nace Sofia! Fué una gran emoción saber que Y. estaba embarazada cuando Diana justo había dado a luz! Pero por supuesto tuvimos que guardarnos el secreto hasta que hubiesemos hablado con nuestros padres.
Para contarles la noticia, escogimos el nuevo restaurant Cafe Brasil que acaban de abrir cerca de la casa, y quedamos en vernos el domingo para un “brunch”. Los padres de Hermes acababan de llegar a L.A. desde Caracas la noche anterior, y lo curioso del cuento es que coincidencialmente, para la fecha de nuestro matrimonio, ellos habían tenido planificado un viaje a L.A., por lo que pudieron atender nuestra boda. Una vez que habíamos ordenado nuestros platos, pedí la atención de todos y, dirigiendome a ellos, les dije: “Yvonne y yo hemos estado esperando que regresaran a Los Angeles, ya que la última vez que Uds. estuvieron por aquí fué en nuestra boda, una ocasión muy importante en nuestras vidas, así que teníamos que esperarnos a que estuvieramos todos juntos de nuevo para celebrar una nueva ocasión muy importante en nuestras vidas!”… no había terminado de decir estas palabras y ya Diana decía: “Nooooo… están embarazados??“… hehehe.. Como que la noticia era muy esperada!

Bueno, y como le contamos a Alberto y Cristina?… pues queríamos que fuese tan sorpresivo como lo fué para Bev y Tom, pero no se nos ocurría como… lo que sucedió fué que mi papá el domingo anterior se le ocurrió prender la webcam para ver si nos veiamos las caras, pero lamentablemente nuestra webcam estaba aún “empacada” desde la mudanza, y realmente no sabía donde estaba… así que quedamos que iba a buscarla y que para el otro domingo -el día que habíamos planeado decir la noticia si todo salía bien en los examenes- nos ibamos a conectar via WebCam.
El domingo 21 nos despertamos y arreglamos para el famoso WebCast, pero al conectarnos, nos dimos cuenta que por alguna razón, el messenger de Yahoo (donde tiene su cuenta mi papa) no reconocía su camara, y lamentandolo mucho el no tiene MSN… así que después de probar como 15 min. con las conecciones, cables, y drivers, se les ocurrió que nos conectaramos a través de la cuenta de MSN de Nadja, la chica de intercambio que está viviendo con ellos este año… bueno, por fin tuvimos imágenes! pero no sonido!!!
After keeping our secret for sooo long, the perfect opportunity to share it with my parents came just after Mother’s Day, as they prepared for their momentous trip to Bolivia for my dad’s 50th high school reunion. Since they were flying out of LAX on Wednesday, May 17, they planned to spend the day before they left in LA, resting and helping their cat Sake adapt to his new “vacation” home with us.
But how to share such momentous news? Could we come up with something better than the typical, ‘Mom, Dad, we have something to tell you.’ That’s the preamble I gave six years ago, when I called to tell them that Daniel had proposed and they guessed it right away. No, this time around, we had to think of a slightly more memorable way to let them know of their impending status as grandparents. A few weeks earlier, we hit on the perfect plan: framing one of the sonogram pictures we’d received during my many visits to UCLA to confirm the “peanut” was growing as it should. How could I argue with that old adage: “A picture’s worth a 1,000 words”?
