Los Garban May 22, 2006
Hermes y Diana han sido muy especiales con nosotros.
Hermes fué uno de mis padrinos de la boda, y Diana es una amiga muy especial, quien conozco desde la infancia. Es más, su papá y mi mamá se conocen desde la infancia! Desde que llegué a Los Angeles, la famila Garban han sido como mi familia lejos de casa. Yvonne y yo hemos visto crecer a Natalia desde que era una bebé pues nació al año de yo estar aquí en Los Angeles y ahora, después de varios años, nace Sofia! Fué una gran emoción saber que Y. estaba embarazada cuando Diana justo había dado a luz! Pero por supuesto tuvimos que guardarnos el secreto hasta que hubiesemos hablado con nuestros padres.
Para contarles la noticia, escogimos el nuevo restaurant Cafe Brasil que acaban de abrir cerca de la casa, y quedamos en vernos el domingo para un “brunch”. Los padres de Hermes acababan de llegar a L.A. desde Caracas la noche anterior, y lo curioso del cuento es que coincidencialmente, para la fecha de nuestro matrimonio, ellos habían tenido planificado un viaje a L.A., por lo que pudieron atender nuestra boda. Una vez que habíamos ordenado nuestros platos, pedí la atención de todos y, dirigiendome a ellos, les dije: “Yvonne y yo hemos estado esperando que regresaran a Los Angeles, ya que la última vez que Uds. estuvieron por aquí fué en nuestra boda, una ocasión muy importante en nuestras vidas, así que teníamos que esperarnos a que estuvieramos todos juntos de nuevo para celebrar una nueva ocasión muy importante en nuestras vidas!”… no había terminado de decir estas palabras y ya Diana decía: “Nooooo… están embarazados??“… hehehe.. Como que la noticia era muy esperada!

Bueno, y como le contamos a Alberto y Cristina?… pues queríamos que fuese tan sorpresivo como lo fué para Bev y Tom, pero no se nos ocurría como… lo que sucedió fué que mi papá el domingo anterior se le ocurrió prender la webcam para ver si nos veiamos las caras, pero lamentablemente nuestra webcam estaba aún “empacada” desde la mudanza, y realmente no sabía donde estaba… así que quedamos que iba a buscarla y que para el otro domingo -el día que habíamos planeado decir la noticia si todo salía bien en los examenes- nos ibamos a conectar via WebCam.









No podemos comenzar esta historia sin mencionar a Niblet, nuestro compañero inseparable que desde que nos conocimos Y. y yo, nos acompaño a todas partes, inclusive a Caracas! donde disfrutó de la vida tropical, corriendo por el apartamento y saltando de las escaleras como si estuviese en una selva… Niblet fué el centro de nuestra afección, nuestros cariños y nuestras vida hogareña… Uno nunca estaba solo en la casa, ni podias ver TV solo, ni sentarte en la computadora, pues él siempre te buscaba y por su naturaleza curiosa, siempre inventaba a ver que hacia para llamar la atención.













